Diseccionando la innovación abierta (II) Innovación abierta intraorganizacional

En el artículo anterior se realizo una disección del concepto de innovación abierta en el que se identificaron cuatro grandes bloques o escenarios. En este artículo trataré de analizar el escenario de innovación intraorganizacional. Un escenario en la que la principal fuente de innovación son los propios trabajadores de la organización. No únicamente el equipo directivo o el personal del departamento de I+D o innovación, sino todos los trabajadores.

Este escenario no es algo nuevo, no es un nuevo fenómeno surgido a consecuencia de diferentes factores. Se trata de algo que siempre ha estado ahí pero que no se ha explotado eficientemente. Ya en 1776 Adam Smith lo expresaba de la siguiente forma: “Una gran parte de las máquinas utilizadas en empresas donde prima la subdivisión de trabajo fueron creadas por trabajadores anónimos que, teniendo que realizar continuamente operaciones simples y repetitivas en sus puestos de trabajo, se evadían buscando soluciones y métodos más rápidos y sencillos de llevarlas a cabo”. Además este es un escenario en el que se engloban conceptos tales como “participación de los trabajadores en el proceso de innovación”, “inside innovation” o “employee driven innovation”.

Diversos estudios demuestran la importancia de los trabajadores internos de la organización como fuente de innovación. En el estudio realizado por la consultora ATKearney las organizaciones utilizan en un 56% de los casos recursos internos en los procesos de innovación. En otro estudio más reciente realizado por Forbes y la consultora Cognizant también reflejan datos similares.

Estos datos reflejan la importancia de los trabajadores como fuente de innovación, pero ¿Cómo se puede canalizar dicha aportación que realizan los trabajadores? ¿Qué mecanismos se deberían poner en marcha en una organización para aprovechar dicha fuente de innovación?

Existen multitud de mecanismos para fomentar la participación de los trabajadores en el proceso de innovación desde el clásico buzón de sugerencias hasta una wiki corporativa. Primeramente pasemos a describir algunos de los mecanismos existentes para después pasar a comentar el cómo utilizarlos. Uno de los mecanismos más conocidos es el buzón de sugerencias en el que en principio cualquier trabajador de la organización puede dejar su sugerencia de mejora. Este mecanismo es una de los más utilizados pero no por ello bien utilizado. Desgraciadamente llevamos años utilizando este tipo de mecanismos que no han hecho más que minar la participación de los trabajadores cuando el objetivo era a priori el contrario. Otro de los mecanismos clásicos es el concurso de ideas interno. Se trata de un mecanismo competitivo en el que en base a una serie de criterios algunas ideas son seleccionadas y se obtiene una recompensa. Como en el mecanismo anterior, en este también se ha utilizado de una forma que ha obtenido un resultado totalmente contrario al esperado. Una variante del mecanismo de concurso es el mercado de ideas. Este mecanismo permite la participación del resto de los trabajadores que votan o compran la idea que según los criterios establecidos mejor los satisfagan.

Además de los anteriores mecanismos presenciales, existen mecanismos online que facilitan la participación en entornos disperso geográficamente y en los que la asinconicidad es una ventaja. Entre estos mecanismos cabe mencionar las redes sociales (internas o externas), wikis corporativas, intranets, etc. A continuación dejo algunas de las herramientas utilizadas por las organizaciones en este escenario.

Estos son algunos de los mecanismos existentes para favorecer la participación de los trabajadores en el proceso de innovación de la organización. Pero la clave quizás no esté tanto en el mecanismo sino en cómo utilizarlo. Por ejemplo, no es lo mismo utilizar el buzón de sugerencias tal y como lo hemos venido utilizando hasta ahora o hacer de este buzón un banco de ideas colaborativo donde cada uno vea las ideas aportadas y pueda agregar comentarios, aportaciones o críticas además de saber cuál será el procedimiento que dicha sugerencias tendrá, cómo y quién lo evaluará y que ocurrirá si la idea es seleccionada para ser puesta en marcha. Estos detalles son los que motivan a las personas a participar o no. Otro ejemplo. No es lo mismo disponer de un buzón de sugerencias donde se puedan incluir ideas en cualquier momento o disponer de un buzón de sugerencias para retos concretos acotados en el tiempo. La participación será diferente. Seguramente mayor de la que las organizaciones tienen en la actualidad.

Conviene recordar en este sentido, que para que estos mecanismos funcionen y la organización pueda aprovechar la fuente de innovación surgida de los trabajadores es necesario tener una cultura de participación en la organización así como trabajar los incentivos para que esto ocurra. Quizás alguno esté tentado en empezar en los mecanismos antes que en la cultura organizacional y los incentivos, pero la experiencia demuestra que los mecanismos fracasan no por “malos” sino por la cultura existente o la falta de incentivos para participar en el proceso de innovación por parte de los trabajadores.

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